Un buen corcho par un buen vino

Como bodeguero soy un enamorad del vino, me gustan todos, tintos, blancos, rosados, secos, dulces… todos los sabores y colores me encantan, me gusta que tengan cuerpo, que sepan a barrica y a frutas, con ese grado de acidez que caracteriza a un buen vino y siempre he pensado que tras un buen vino debe de haber un buen tapón ya que si el tapón deja pasar el aire el vino se estropea.

Por eso yo confío en gruartlamancha una empresa dedicada al corcho. Es sencillo de nada vale tener las mejores viñas y lo último en tecnología y a los mejores enólogos si tras el embotellado falla el corcho, algo tan insignificante como puede ser un trozo de corcho puede ser la diferencia entre un gran vino y un vino peleón, de los que se venden en tetra bric. No es una cuestión de ser exigente es una cuestión de que para mis vinos quiero lo mejor y lo mejor es eso, las botellas son lo de menos basta con que sean de vidrio opaco y ya, no necesitan más, pero el tapón debe de cumplir unos requisitos mínimos y dado que los vinos son de calidad el corcho también debe de serlo.

Los corchos son sometidos a largos periodos de secado y preparado antes de ser metidos en las fábricas para ser transformados en tapones de la mejor calidad. Dentro del mundo de los corchos están los ferrarys y los seat. La verdad es que no creo que para todos los vinos sean adecuados los ferraris de los corchos y tampoco que para un buen vino se tenga que conformar con un simple seat, creo firmemente que deben de buscar el equilibrio entre la calidad del vino y la calidad del corcho, la ecuación es muy sencilla a un vino sublime, un corcho buenísimo, a un vino mas del montón un corcho barato le va bien y es que no hay que gastar de mas en cosas que pueden ser mas económicas y viceversa, de este modo podemos controlar la economía y no malgastar los fondos de la empresa en memeces y malgastar en cosas que no merecen la pena, los corchos y las etiquetas son un claro ejemplo de cómo y en donde hay que emplear más dinero, la presencia y la presentación del producto es tan importante como la calidad del mismo.